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La educación cada día se ve afectada por las diferentes situaciones que pasan a nivel mundial. La pandemia, las inundaciones, el terrorismo, la economía, son factores que han llevado a que la deserción escolar vaya en aumento. Sin embargo hay todavía hay niños que pueden asistir a sus escuelas.

A estos niños y a los que han desertado se les debe enseñar que el aprendizaje es de mucho valor, es lo que les va a permitir desarrollarse como hombres y mujeres con capacidades físicas e intelectuales para mantenerse y ser personas de provecho, este tipo de enseñanza se motivan en las escuelas pero más desde el hogar.

El papel que desarrollan los padres y maestros es de importancia. Es el poder motivar e incentivar a los niños a ser responsables; si bien es cierto que es una decisión que ellos mismos van a aplicar en sus vidas, cuando ven el ejemplo de sus padres y maestros es un patrón del que muy seguramente no se van alejar.

El sentido de responsabilidad ¿cuándo inculcarlo?

La persona que es responsable por lo general se le considera como un individuo confiable, que cumple con los trabajos que se le encargan o que por sí mismo se compromete, haciéndolo de la mejor forma posible y en el tiempo estipulado para ello.

Desde muy temprana edad los niños empiezan a imitar a sus padres, por ejemplo para hablar, para expresar de manera corporal gestos y acciones, es por ello que cada uno a su ritmo va generando experiencias de conocimiento, es allí cuando los padres de forma inteligente aprovechan las oportunidades para enseñar a sus hijos.

Las tareas pueden ser pequeñas, acorde a las edades de los niños, pero hacerlo de forma continua y constante, creará en los chiquillos el sentido de responsabilidad, cumplir con sus tareas de forma segura y confiable, les permite estabilidad. Es como el cerrajero Sants que enseña a su cliente según los puntos vulnerables que observe, el  cómo resguardarse y protegerse.

Cumplir con las actividades y la responsabilidad

Los niños que desde tierna edad han aprendido a realizar sus tareas en casa, con mucha frecuencia pueden colaborar con los padres, lo ideal es seguir una rutina que les ayude a saber cuándo y cómo se van a ejecutar ciertas actividades.

Si se establece un horario, les enseñaremos a los niños a que se deben realizar actividades de forma regular que son necesarias, por ejemplo asearse al levantar, este tipo de programación les permitirá a los infantes conocer que actividades se pueden acomodar en el transcurso del día pero que otras son imprescindibles hacerlas en su momento.

El hecho de tener inclusive todos los implementos para ejecutar las actividades, conseguirlas si fuese el caso o adaptarse de manera adecuada a lo que tengan para aprovechar tiempo, recursos y espacio. Los beneficios para los niños serán variados. Por ejemplo, no pondrán excusas, serán honrados, no echaran culpa a los demás.

Todo esfuerzo por inculcarles a los niños el sentido de responsabilidad les permitirá ser jóvenes y adulos confiables, capaces de realizar tareas o de buscar ayuda para ejecutar las que no sepan.